Beato Fray Cosme Spessotto, Viñador y Mártir

Beato Cosme Spessotto, Presbítero y Mártir

Cosme Spessotto Zamuner, O.F.M., de nombre secular Santos (Sante) (Mansuè, Italia, 28 de enero de 1923 – San Juan Nonualco, El Salvador, 14 de junio de 1980), es un mártir de la Iglesia Católica y fue un sacerdote franciscano italiano, párroco y vicario episcopal de la Diócesis de San Vicente (en La Paz, territorio actual de la Diócesis de Zacatecoluca), asesinado por odio a la fe en 1980.

Fray Cosme Spessotto Zamuner

Información Profesional

OcupaciónPresbítero católico de rito romano
Cargos ocupadosVicario Episcopal de Diócesis de San Vicente (en territorio actual de la Diócesis de Zacatecoluca)
Párroco de Parroquia Santa Lucía (actual Catedral Nuestra Señora de los Pobres), Zacatecoluca
Párroco de Parroquia San Juan Bautista, San Juan Nonualco
Párroco de Parroquia de San Pedro Apóstol de San Pedro Nonualco

Información Religiosa

Ordenación sacerdotal27 de junio de 1948 por Cardenal Adeodato Giovanni Piazza, O.C.D.
CongregaciónOrden de Frailes Menores (Franciscano)
Beatificación22 de enero de 2022
Santuario Parroquia San Juan Bautista, San Juan Nonualco

Infancia

Ambiente familiar

Nació el 28 de enero de 1923 en Masuè en la provincia de Treviso, de la región de Véneto ubicado en el noroeste de Italia; Él era el tercer hijo del matrimonio de Vittorio Spessotto y Giuseppina (Josefina) Zamuner, a dos días de su nacimiento fue bautizado, con el nombre de Sante (Santos).

Cosme Spessotto en su niñez
Cosme Spessotto en su niñez

La familia era profundamente cristiana, vivía del cultivo de la tierra como aparcero, junto con sus abuelos y tíos.

En la casa llegaron a vivir hasta 40 personas, entre ellas estaba su tía María, hermana del señor Vittorio Spessotto, que por motivos de salud (tuberculosis ósea) había tenido que retirarse de la vida religiosa consagrada entre las Hermanas de la Misericordia de Verona (Sorelle della Misericordia di Verona), ella se reunía con todos los niños por las tardes y los entretenía instruyéndolos sobre la religión católica o haciéndolos rezar, además les ayudaba a hacer sus tareas escolares.

Desde pequeño Santos sintió la atracción por el fenómeno religioso. Sus parientes solían ir en pequeño número a la Misa diaria en la parroquia, él era de los más asiduos.

A los cinco años hizo su primera Comunión y a los nueve años recibió el sacramento de la Confirmación. Era asiduo al catequismo parroquial. Se distinguía por su piedad eucarística.

Llamado al Sacerdocio

A los diez años Santos sintió por primera vez el llamado del Señor al sacerdocio, fue en un retiro organizado por la parroquia. Por su condición económica la familia hizo poner a un lado su proyecto de entrar al seminario de la Diócesis de Vittorio Veneto, debido a que no podía sufragar los gastos que implicaba.

Durante una misión popular unos frailes del convento franciscano de la Basílica y Santuario Nuestra Señora de los Milagros (Basicila Santuario Madonna dei Miracoli) en Motta de Livenza, los frailes predicaban y en uno de los sermones preguntó el predicador a los niños «¿Quién de ustedes siente que el Señor lo llama para volverse religioso y sacerdote?» Terminado el sermón Santos fue a la sacristía y le preguntó al fraile: «¿Cuánto dinero se necesita para ser fraile?» El fraile le respondió: «Se necesita fuerza de voluntad para ser sacerdote y seguir al Señor». Como respuesta, Santos le dijo al fraile que lo habría tratado con sus padres, porque él sentía fuerte la llamada del Señor para ser sacerdote. Todos en su casa notaron que ese día regresó feliz y contento. Apenas se presentó la oportunidad habló con sus padres que después se encontraron con el fraile, se pusieron de acuerdo y Santos entró en el colegio Seráfico de Lonigo. Sus compañeros le tomaban el pelo, pero él era feliz porque había encontrado el modo de ser sacerdote (María Vittorina Spessotto).

En 25 de septiembre de 1935 Santos ingresó al seminario franciscano al Convento de los
Frailes Menores de San Daniele (Convento dei Frati Minori di S. Daniele) en Lonigo.

Religioso Franciscano

Noviciado

El 16 de septiembre de 1939, Santos inició su año de noviciado cómo Clérigo en la Orden de los Frailes Menores, en la Provincia de San Antonio de los Frailes Menores (Provincia Sant’Antonio dei Frati Minori) del norte de Italia. El lugar del noviciado se desarrolló en el Convento de San Pancracio (Convento San Pancrazio) ubicado en Barbarano Vicentino, Vicenza, sobre un cerro en medio de dos barrios del pueblo, allí se vivía bajo el lema «O beata solitudo, o sola beatitudo».

Inició el año de prueba con la toma de hábito religioso de San Francisco, que simboliza el abandono del mundo y el inicio de una nueva vida, recordando la vez que San Francisco de Asís renunció a sus hábitos mundanos y despojado de todo se puso bajo la protección del Obispo de Asís. Otro símbolo era el cambio de nombre, Santos, por el nombre de Cosme (Cosma), (de los hermanos santos Cosme y Damián) uno de los primeros mártires de la Iglesia.

Se concluía el año del noviciado, en 17 de septiembre de 1940, Cosme hizo la profesión de votos monásticos prometió a Dios vivir en pobreza, obediencia y castidad, según la regla de San Francisco de Asís.

Clérigo

Entre los 1940 y 1945, caracterizados por los hechos de la Segunda Guerra Mundial, que coincidió con el tiempo de su formación filosófica y teológica. En 1940 inició su primer año de estudios filosóficos. En 1943 inició su primer año de teología lo estudió en el Convento y Santuario de Nuestra Señora de la Rosa (Convento Santuario Madonna di Rosa), en San Vito al Tagliamento, Pordenone.

La comida en los conventos era escasa debido al conflicto bélico, no obstante Cosme aún antes del noviciado, seguía un régimen muy austero en general, como lo prescribe la regla de San Francisco, durante años sufrió de una úlcera gástrica y tuvo que someterse a una operación quirúrgica, debido la situación bélica no era posible el uso de anestesia, se encomendó a Dios y soportó la operación (Vito Guarato, C.).

Cosme nunca dejó a un lado la piedad: oración y devoción eucarística; aprovechaba, después de la recreación y antes de acostarse, dedicar tiempo para la adoración en la capilla del coristado. Sus compañeros: los frailes Natalio Durigon, Bonizio Morin y Filiberto Dal Bosco lo recuerdan así:

Mientras él estaba en el colegio seráfico era visto como un seminarista modelo, muy obediente, con gran espíritu de sacrificio. Nunca se enfadaba, siempre sereno. Respetuoso con sus compañeros y superiores, diligente en el cumplimiento de sus deberes religiosos y comunitarios.

El conflicto bélico de la Segunda Guerra Mundial no perdonó, durante el bombardeo de 31 de diciembre de 1944 y su sucesor de 22 de marzo de 1945 fue destruido el Convento y Santuario de Nuestra Señora de la Rosa (Convento Santuario di Madonna di Rosa), por ello los estudiantes tuvieron que refugiarse nuevamente en el Convento San Pancracio en Barbarano Vicentino, donde Cosme hizo su consagración total y perpetua, el 19 de marzo de 1944, él prometió anunciar el Evangelio a los fieles, para dirigirlos y para celebrar el culto divino, viviendo en pobreza, castidad y obediencia para toda la vida.

En los últimos años de estudiante cultivó el proyecto de poder irse como misionero ad Gentes, en aquellos tiempos el lugar indicado para los frailes franciscanos vénetos que querían ser misioneros en la China, pero los advenimientos bélicos y la revolución comunista estaban cambiando las cosas.

Cosme Spessotto quería irse a China antes de ser ordenado sacerdote, sus superiores le aconsejaron esperar a que la situación se esclareciera. Su familia era la primera que se oponía a que él fuese a China. Su madre Giuseppina, le dijo: si vas a China los revolucionarios te van a matar, a lo que él respondió: Si me matan, me voy al cielo y ahí nos encontraremos. A lo que repuso su mamá: ¿no hay lugares en Italia donde haya necesidad de sacerdotes? Aquí puedes hacer tanto bien. Pero que Dios guíe tus pasos y te proteja en tu misión.

Sacerdocio

Después de haber finalizado sus estudios, el 27 de junio de 1948, Cosme fue ordenado sacerdote en la Basílica de Santa María de la Salud (Basilica di Santa Maria della Salute) en Venecia, por el patriarca de la ciudad: Su Eminencia el Cardenal Adeodato Giovanni Piazza, O.C.D.

Misionero en El Salvador

Fray Cosme, en sus inicios manifestó su deseo de ir a misionar a China, pero debido la revolución comunista impulsada por Mao Tse-Tung, terminó por cerrar las puertas a esa posibilidad, en ese tiempo la revolución maoísta perseguía y asesinaba a los sacerdotes que osaran predicar la religión occidental, el cristianismo, debido a eso tuvo que renunciar a su sueño. Los superiores lo destinaron al Convento de San Francisco (Convento di San Francesco) en Vittorio Veneto.

Contemporáneamente en Centroamérica existía crisis religiosa por el descuido del clero de cara a sus fieles, los Obispos de Guatemala y El Salvador. Para solventar la situación Mons. José María Castelli se reunió con los demás Obispos de Centroamérica acordaron enviar una carta al Superior de la Provincia italiana de San Antonio (Provincia Sant’Antonio dei Frati Minori), solicitando sacerdotes para que llegaran en auxilio del clero local, poco numeroso. Muchos misioneros franciscanos expulsados de la China habían tomado ese rumbo, Cosme decidió sumarse a ellos. Despidiéndose de sus parientes, a su mama le dijo: «Mamá: hasta el cielo».

El 9 de marzo de 1950, Cosme junto con dos compañeros, Federico Nardi y Giacomo Meneghello, partieron del puerto de Génova, Italia. El 4 de abril de 1950 arribaron en el puerto de La Unión, El Salvador.

San Pedro Nonualco

El 30 de abril de 1950, se le asignó la parroquia de San Pedro Nonualco, en donde empezó el estudio de la lengua española. En aquel tiempo no había escuelas particulares para aprender la lengua local, todo se hacía en base a la experiencia en la primera parroquia que se les asignara.

Fray Cosme Spessotto con tres campanas compradas en Italia para la Parroquia de San Pedro Apóstol de San Pedro Nonualco
Fray Cosme Spessotto con tres campanas compradas en Italia para la Parroquia de San Pedro Apóstol de San Pedro Nonualco

Los parroquianos le tomaron rápido cariño. En tres años de estancia dejó el recuerdo de tres campanas de bronce compradas en Italia, fue paraco de San Pedro Nonualco hasta el 18 de octubre de 1953.

San Juan Nonualco

El 18 de octubre de 1953, se le asigna la parroquia de San Juan, dicha parroquia también comprendía los municipios de San Rafael y San Luis La Herradura. Los parroquianos recuerdan que llegó con el hábito franciscano puesto y manejando una moto.

Recibía una parroquia muy descuidada en el cual había que hacer casi todo: organizar la
parroquia y la casa parroquial, darles vida a las asociaciones.

El 2 de junio de 1960, Mons. Pedro Arnoldo y Quintanilla colocó la primera piedra, Obispo de la Diócesis de San Vicente, a la que pertenecía la parroquia de San Juan Nonualco. La construcción del templo parroquial fue una obra lenta, debido a los recursos limitados. Se construyeron las nuevas paredes aproximadamente a dos metros de distancias de las antiguas, debido a que las anteriores eran muy angostas, dicha obra duró veinticuatro años, culminada con el esfuerzo y ayuda de personas altruistas nacionales y extranjeras, terminada solamente algunos años después de su muerte.

En ese tiempo la parroquia de San Juan era muy vasta, fray Cosme visitaba todos los cantones regularmente, llevando los auxilios de la religión católica a cualquiera que se los pidieran.

Decían sus feligreses: El p. Cosme, a cualquier hora que lo llamaran para llevarle los
auxilios a un enfermo, iba a donde fuera, sol o lluvia, él iba, y no pedía ni siquiera un centavo.

Construcción de Escuelas

Cosme Spessotto no se limitó solo a su labor pastoral, impulso e implementó actividades para la educación en la región, para erradicar la ignorancia y analfabetismo que había, organizó un comité para ello, no obstante, el Ministerio de Educación requería un terreno para la construcción de la institución educativa. Debido a ello, Cosme negoció con un señor, para cómprale un terreno por cuotas ubicado en el barrio San José de dicho municipio.

El 12 de octubre de 1964 se inauguró la Escuela de Niñas Profesor Felipe Huezo Córdova (actualmente Complejo Educativo Profesor Felipe Huezo Córdova).

El 1965, fray Cosme sintió la necesidad de fundar una escuela católica y se interesó en un mesón cercano de la iglesia para construirla, la propiedad era de las hermanas Rosa y María Minero Mejía que le donaron el mesón, en la parte sur del mesón había un terreno que él lo quería para expandir el terreno de la escuela, la propietaria de una protestante y mal veía al padre, lo ofendía cuando lo encontraba.

Cosme tenía un buen trato hasta con los protestantes, así que él pedía a sus parroquianos que rezarán por ella para que le diera paciencia. Al final la señora se enfermó gravemente y mandó a llamarlo para que la confesara y le diera los santos óleos, pero la gente le pidió que no fuera a donde ella porque había sido dura con él, pero él hizo caso omiso a esos comentarios, Cosme le administró los sacramentos de la confesión y la unción de los enfermos a ella, al final le vendió el terreno contiguo al mesón.

El centro educativo se fundó con el nombre de: Escuela Parroquial Juan XXIII (actualmente Complejo Educativo Católico Juan XXIII), inmediatamente le solicitó ayuda a las Hermanas del Espíritu Santo (actualmente Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción) para que se hicieran cargo del colegio. Fray Cosme se preocupó para que todos los que vivían en el mesón encontrarán una sistematización decente y pasó a utilizar los cuartos como aulas y como cuartos para las hermanas franciscanas.

Los primeros años en que funcionó la escuela fueron heroicos. El lunes los alumnos llevaban los bancos de la iglesia al colegio, sacaban las camas de las hermanas e introducían los bancos para escuchar las lecciones. Al terminar las clases sacaban los bancos y llevaban adentro las camas de las hermanas. El sábado llevaban de regreso los bancos de la Iglesia, y así todo el año escolar hasta que fue posible obtener muebles aptos, el proyecto se volvió realidad en los años setenta, San Juan Nonualco. Se enfrentó muchas dificultades para poder abrir la escuela parroquial.

Construcción de la Iglesia

Cosme Spessotto sintió la necesidad de construir una iglesia y retomó las palabras que Cristo de San Damián dijo a San Francisco de Asís cuando estaba en la capilla de San Damián: Francisco, ve y repara mi iglesia, que se está cayendo en ruinas.», por eso fundó un comité pro trabajos parroquiales, la iglesia deteriorada tenía paredes a base de ladrillos, cal y arena. Inició la ardua labor de construir una moderna y funcional Iglesia, realizando actividades, colectas y suplicando ayuda a toda persona que se puso en su camino, logrando su cometido en varias etapas.

Zacatecoluca

Fray Cosme, obediente a las leyes de la Iglesia, a las disposiciones de su obispo y superiores. Le dieron la orden de cambiar de parroquia, después de 27 años de servicio en San Juan Nonualco, debía trasladarse Parroquia Santa Lucía (actualmente Catedral Nuestra Señora de los Pobres), a pesar de su estado de salud deteriorada. Él expuso sus razones manifestando su parecer negativo, pero obedecía y recomendó a sus parroquianos a aceptar la obediencia.

El 6 de enero de 1980, Obispo, Mons. Pedro Arnoldo Aparicio y Quintanilla, nombró a Cosme cómo Vicario Episcopal de la Diócesis de San Vicente, en el departamento de La Paz, con sede en Zacatecoluca.

Vida Espiritual

Sus parroquianos de San Juan Nonualco lo recuerdan cuando rezaba el Santo Rosario
todas las tardes en la iglesia junto a sus feligreses, también el tiempo que pasaba delante del tabernáculo, en su genuflectorio al lado del altar (en donde precisamente fue asesinado). Fue siempre fiel a la recitación del Oficio Divino.

Durante la celebración eucarística era un hombre totalmente concentrado. Mons. Aparicio dijo que él era un sacerdote que creía. (B. Morin); Era un hombre de fe y yo le ayudé como acólito en la misa que la celebraba con una espiritualidad tremenda, vivía con un santo temor hacia la Eucaristía. (P. David Antonio Aguilar).

En bodas de plata Sacerdotales pudo consagrar junto con su Obispo, Mons. Pedro Arnoldo Aparicio y Quintanilla, el vino que había producido de su viñedo, vino de estas hermosas tierras del trópico, convertido en Sangre de Cristo; no mucho después uniría, allí mismo ante Jesús Sacramentado, su sangre a la de Cristo, hecho eucaristía perfecta.

La fe en la presencia eucarística provocó en él indignación cuando los de la extrema izquierda ocuparon las iglesias, se preocupaba que el culto y el templo fueran decentes. El p. Cosme no dejó escritos particulares sobre su vida espiritual, se posee solamente los testimonios de sus feligreses que constataban de cómo vivía su vida interior.

Fray Silvio Elías, O.F.M., que fue su capellán en Zacatecoluca, así se expresa de él: Recuerdo su testimonio, su vida clara, su celo por la Iglesia y su coherencia entre la palabra y la acción en su vida. Era una persona muy austera.

De acuerdo con Fray Carlo Vito Guarato, O.F.M., su compañero de estudios desde el colegio seráfico: De él y por oído de él siempre he tenido el concepto de un santo. Un verdadero Fraile Menor: recto, sencillo, piadoso, pobre, desprendido, constante y celoso de toda obra buena, obediente, cuidadoso en no faltar a la caridad, sonriente, sacerdote integérrimo, apóstol infatigable, ningún chiste o palabra sucia de su boca.

Cuando caminaba por la calle, respondía al saludo de los parroquianos siempre con la vista baja, custodiaba las ventanas del alma: la vista. La vida del padre era sobria, evitaba los espectáculos mundanos inútiles, prefería la vida pobre, sin lujos ni comodidades, lo sentía como un deber dada la pobreza de sus parroquianos. Para servir a sus feligreses no evitaba ningún sacrificio.

Fray Cosme confió a dos de sus compañeros que él probablemente no había cometido algún pecado mortal en su vida.

A Fray Carlo Vito Guarato: Ocho días antes que lo mataran se confió conmigo y me
dijo: «Yo nunca he cometido pecado mortal»

A Fray Natalio Durigon: El día de su Primera Comunión, cuando, a imitación de Santo
Domingo Savio, el adolescente del oratorio festivo de San Juan Bosco, en Turín, hizo el propósito de no cometer, nunca pecado mortal, antes bien pidió a Dios morir. Si no lo dijo expresamente, aquella mañana lo insinuó claramente, ya sacerdote y misionero en C.A., en el año 1966, durante una visita, le pregunté a quema ropa: «Has cometido alguna vez, un pecado mortal en tu vida» La pregunta era a todas luces indiscreta, pero 13 largos años de vida común durante nuestros estudios, me lo permitían. Cosme se sonrojó ligeramente, bajó la mirada, guardando silencio. Ante mi insistencia, como presionado, me contestó: «Creo que no». Con aquel «creo» que denota toda su humildad. Cosme se dejó tomar por Dios, plenamente, iba siempre a lo esencial.

Defensa de la Iglesia y de los Derechos Humanos

Denunció constantemente las injusticias y violaciones de los derechos humanos que se cometían durante la guerra, ayudó a los afectados por el conflicto armado, ayudó a enfermos y cuantos le necesitaran en su «Jeep Samaritano»; ayudaba a los pobres. Al extremo de recoger los cadáveres en descomposición, para darle cristiana sepultura a costa de exponer su vida a una venganza de ambos lados, el fraile no hacía distinción entre bandos decía: «A todos los he bautizado, todos son hijos de Dios».

Ayudó a catequistas y sacristanes a construir sus viviendas, nunca escatimó esfuerzos para ir a visitar a enfermos y necesitados en cualquier momento, aun sacrificando sus horas de descanso, nunca dijo no a cuantos le pedían su ayuda. La extrema izquierda recurrió a la ocupación de los templos católicos, en especial en lugares muy concurridos por la población, en una ocasión tomaron la Parroquia de Santa Lucía de Zacatecoluca (Catedral de Nuestra Señora de Los Pobres), él estaba indignado, decía a sus catequistas que cuando llegaran sospechosos a ocupar la iglesia, estuvieran atentos para cerrar las puertas, porque no quería que profanaran al Santísimo, eso no lo soportaba.

Sus feligreses eran capturados y desaparecidos, Cosme visitaba cuarteles del ejército, policía y guardia por el paradero su gente, alzo su voz reclamando justicia a los bandos, exigía respeto y clamaba libertad para los presos. También sufrió mucho al ver que algunos de sus catequistas optaron por la violencia militando en grupos de extrema izquierda, busco de varias maneras de convencerlos a abandonar esa línea.

Fray Cosme defendió a los parroquianos de San Juan ante las autoridades militares, además les recordaba a los guerrilleros, el principio de no-violencia. Como él tuvo el valor de evitar que los de extrema izquierda ocuparan la iglesia de San Juan, de la misma manera se opuso a que el ejercitó ocupara el campanario como puesto de Vigía.

La actividad pastoral de la Iglesia Católica, las expresiones y acciones fueron mal interpretadas por los paramilitares que después referían al cuartel. Las homilías y las catequesis de los sacerdotes y catequistas eran espiadas (Vito Guarato, C.).

Fray Cosme dándose cuenta que su comportamiento era mal interpretado, él hizo una especie de declaración en una de sus misas dominicales: «Les suplico, no tomen a mal, ni tergiversen, ni politicen, mis visitas a las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, como los jefes de partidos o agrupaciones de derecha o izquierda. Lo hago porque me impulsa mi vocación sacerdotal y franciscana y mi obligación de pastor, para ver si es posible terminar con la violencia que se ha desatado en nuestro departamento».

Después él quiso celebrar la misa en la Ermita. Nadie le dio las llaves. Se las habían ocultado maliciosamente. Él celebró la misa igualmente delante de la Ermita. Le encantaba sembrar uvas y compartirlas, sobre todo, con los niños y niñas del pueblo a quienes era cercano: Se quedaba a jugar con los acólitos, en bicicleta, patineta u otro juego.

Cosme Spessotto mantuvo la predicación de que la Iglesia era madre de todo, ricos y
pobres. Les llamó la atención a los dos bandos en conflicto, buscaba justicia en las partes. Promovió mucho movimientos y vocaciones, por mencionar algunos: Caballeros de Cristo Rey, Cursillos de Cristiandad; impartía catequesis; era eminentemente eucarístico y mariano: Preparaba catequistas. Hacía retiros espirituales.

Además cuando veía parejas que vivían juntos sin estar casados por la Iglesia, realizaba jornadas para prepararlos y les administraba el sacramento del Matrimonio para que pudieran vivir en gracia de Dios. Él predicó incansablemente, defendió la Fe, hasta escribió folletos de apologética. No quería católicos cobardes, sino valientes como buenos y heroicos soldados de Cristo. Era un sacerdote comprometido.

En ese tiempo era difícil y arriesgado predicar el evangelio, algunos catequistas, por temor prefirieron enterrar la Biblia, fue una practica corriente en todo El Salvador. La persecución contra la Iglesia.

Martirio

Amenazas de muerte

Le enviaban cartas anónimas que no detenían su misión, Cosme ordenó a las personas cercanas que destruyeran y quemarán los anónimos, no quería que alguien sufriera después de su muerte.

Muerte Martirial

En mayo de 1980, fray Cosme fue hospitalizado en el Policlínico de San Salvador, su salud se deterioraba, por consecuencias de gastritis, se le diagnóstico un tumor maligno en hígado. Paso 20 días en convalecencia, parte internado en la clínica del convento de Fátima,
lugar donde se ubica el Seminario Menor Fray Junípero Serra en Planes de Renderos.

En sábado 14 de junio, Cosme Spessotto pidió al superior de la casa, el fray Hilario Contrán, para pasar el fin de semana en San Juan, acepto con la condición que fuera acompañado de fray Filiberto Dal Bosco.

Fray Cosme regresó a la iglesia junto a fray Filiberto Dal Bosco. Fray Filiberto a las 7 de la noche oficiaría una misa por la salud de Cosme.

Mientras el fray Filiberto se preparaba para celebrar la misa, Cosme Spessotto realizaba oraciones en un reclinatorio. En ese momento entraron dos desconocidos con pelucas y armas, dispararon a fray Cosme, sin piedad y respeto por el lugar y la persona. Fray Filiberto que se estaba vistiendo con los ornamentos en la sacristía, salió inmediatamente y logró oír las últimas palabras del Cosme «Perdón, perdón». Le administró la unción de los enfermos y expiró.

¿Quién asesinó a Fray Cosme Spessotto?

Se desconoce los autores del asesinato de Fray Cosme Spessotto, debido a que se hizo de enemigos por defender la Iglesia, a sus feligreses y denunciar las violaciones de los derechos humanos ante ambos bandos en conflicto.

Como buen seguidor e imitador del Mártir en Plenitud, Cosme Spessotto había perdonado a sus enemigos, incluso antes del atentado,. A su muerte, encontraron en su escritorio un Testamento espiritual en el que dejó plasmado su sentir: Desde ahora yo perdono y pido al Señor por la conversión de los autores de mi muerte. Agradezco a todos mis feligreses quienes, con sus oraciones y muestras de cariño, me han animado a darles el último testimonio de mi vida para que ellos también sean buenos soldados de Cristo. Fue un valiente soldado de Cristo. Sufrió y murió en el cumplimiento de su misión.

Ahora, este hijo de San Francisco, yace entre nosotros y es uno de nuestros amados mártires.

Testimonio Espiritual

Presiento que, de un momento a otro, personas fanáticas me pueden quitar la vida.
Pido al Señor que a momento oportuno me dé fortaleza para defender los derechos de Cristo y de la Iglesia.
Morir mártir sería una gracia que no merezco. Lavar con la sangre, vertida por Cristo, todos mis pecados, defectos y debilidades de la vida pasada, sería un don gratuito del Señor.
De antemano perdono y pido al Señor la conversión de los autores de mi muerte. Agradezco a todos mis feligreses que, con sus oraciones y con sus manifestaciones de aprecio, me han animado a darles el último testimonio de mi vida, para que ellos también sean buenos soldados de Cristo.
Espero seguir ayudándoles desde el cielo.
F. Cosme Spessotto.

Oración a Beato Cosme Spessotto

¡Oh Dios! y Padre Nuestro, que por los méritos de tu Hijo muy amado Jesucristo y su Santísima Madre, y la acción del Espíritu Santo, concediste al Beato Fray Cosme Spessotto, O. F. M., la gracia de ser un pastor ejemplar en defender los derechos de Cristo y de la Iglesia, promoviendo la reconciliación y la paz, socorriendo a los pobres, necesitados y afligidos.

Haz, Señor, que yo pueda también vivir el Santo Evangelio de tu Hijo y dígnate glorificar al Beato Fray Cosme Spessotto, y concédeme, por su intercesión, el favor que te pido…
(Hacer una petición). Amén

Padre Nuestro, Ave María y Gloria…

Referencias

  • Alas, J. L. (2017). II carta pastoral: Ustedes también darán testimonio, porque han estado conmigo desde el principio (Jn 15, 27).
  • Bratti, C. (s.f.). Biografía del Siervo de Dios Fray Cosme Spessotto, OFM .
  • Contrán, H. (s.f.). Florecillas.
  • Diocesi di Concordia. (19 de Junio de 2020). Santuario Madonna di Rosa in San Vito al
  • Tagliamento. Consultado de Diocesi di Concordia – Pordenone – Santuario Madonna di Rosa in San Vito al Tagliamento: Enlace
  • Francisco I. (27 de mayo de 2020). Promulgación de decretos de la Congregación para las
  • Causas de los Santos. Consultado de Bollettino: Enlace
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